Quemador de pellets: el corazón de tu caldera

¿Has decidido calentar con pellets? Buena decisión. Es un combustible ecológico y económico.
Si tu explotación genera muchos residuos de madera, incluso puedes producirlos por tu cuenta. Cuando el granulado esté listo, no queda más que introducirlo en la caldera y disfrutar de su eficiencia. Aquí entra en escena el protagonista de hoy: el quemador de pellets.
¿Qué es un quemador de pellets?
El quemador de pellets es un elemento clave de la caldera: es el responsable del proceso de combustión del granulado y, por tanto, de la generación de calor. Además, el quemador se encarga de dosificar el combustible y de mantener las condiciones de combustión deseadas.
¿Cómo funciona?
Gracias a un mecanismo especial controlado por el regulador de la caldera, el pellet se introduce en la cámara de combustión en la cantidad adecuada. Por lo general, esto lo realiza el llamado alimentador de tornillo sinfín accionado por electricidad.
El suministro de combustible se ajusta a la demanda actual de calor. El mecanismo funciona de tal manera que se logra la mayor eficiencia posible sin un exceso innecesario de combustible consumido.
Este proceso puede estar totalmente automatizado.
La siguiente etapa es el encendido del pellet. Cuando en la cámara de combustión se encuentra la cantidad adecuada de granulado, un encendedor eléctrico o una llama de gas inicia el proceso de combustión.
La combustión tiene lugar en la cámara, donde como resultado de este proceso se genera aire caliente o gas, que transfiere el calor al intercambiador de calor ubicado en la caldera.
La mayoría de los quemadores permiten ajustar los parámetros de combustión durante el propio proceso.
El ajuste manual de la cantidad de combustible suministrado o la regulación del flujo de aire permiten una combustión lo más eficiente posible con el menor consumo de granulado.
Durante todo el proceso de combustión, los parámetros del interior de la cámara son supervisados por el regulador de la caldera. Es precisamente el regulador el que nos libera de la tarea de ajustar los parámetros de combustión. Gracias a un regulador correctamente configurado, podemos lograr un proceso de combustión seguro y económico y aprovechar el cien por cien del potencial energético del pellet.
Gracias a un quemador de pellets correctamente configurado, también es posible reducir la emisión de sustancias nocivas a la atmósfera.
¿Por qué vale la pena utilizar un quemador de pellets?
Calentar con pellets tiene muchas ventajas. Una de ellas es el hecho de que podemos producirlos por nuestra cuenta. Con la ayuda de una peletizadora podemos crear combustible a partir de residuos agrícolas y biomasa que de todos modos requerirían eliminación. (Para saber más sobre la producción propia de pellets haz clic aquí) De esta manera ahorramos tanto recursos como dinero. Esta opción también garantiza independencia de la cadena de suministro. La combustión del granulado genera muchas menos emisiones nocivas que otros combustibles, especialmente los fósiles. En este sentido, el pellet es un eco-combustible.
Una caldera correctamente configurada, con un quemador adecuadamente seleccionado y un regulador bien ajustado, tendrá un impacto positivo tanto en la calidad del aire de nuestra zona como en el estado de nuestro bolsillo.







